Las fracturas son uno de los problemas más frecuentes en la traumatología infantil. Debido a la alta actividad física de los niños, como jugar, correr o practicar deportes, es común que sufran caídas que resulten en fracturas. Las zonas más afectadas suelen ser: antebrazo, clavícula, muñeca y tobillos.
Es una condición en la que la articulación de la cadera no se desarrolla correctamente. Esto puede llevar a problemas de movilidad y dolor en el futuro si no se trata a tiempo.
El pie plano sucede cuando el arco del pie está ausente o es muy bajo. En la mayoría de los casos, se corrige por sí solo con el tiempo.Si persiste o causa dolor, es importante consultar a un especialista para determinar si es necesario un tratamiento.
Consiste en una curvatura anormal de la columna vertebral que puede desarrollarse durante el crecimiento y, en casos severos, requiere tratamiento ortopédico o quirúrgico. Si no se trata adecuadamente, puede llevar a problemas de postura o dolor.

Testimonio de escoliosis

«No olvidaré el impacto de ver el antes y el después de la cirugía en la radiografía de mi columna. No me podía creer el cambio en mi cuerpo en tan poco tiempo»

La experiencia de nuestros pacientes

Fracturas en niños

La mayor incidencia en niños es alrededor de los 15 años y, en niñas, alrededor de los 12 años. Las localizaciones más frecuentes son en el radio, en el húmero, en la tibia, en la clavícula y en el fémur.

Resolviendo dudas...

Mi hijo o hija se ha caído, ¿Cuándo debo ir acudir al traumatólogo?

-Si hay deformidad evidente en piernas, brazos o clavícula.

-Si deja de caminar o usar el brazo o mano afectada a pesar de haberle dado algún analgésico previamente en casa.

-Cuando hay una fractura, se suele observar inflamación importante de la zona acompañada de hematoma, y, lo más importante, hay impotencia funcional (que significa que no puede usar la zona afectada).

¿Todos los niños nacen con pie plano?

No es porque tengan el pie plano propiamente tal, sino porque todos los niños nacen con un tejido adiposo que va ubicado en la zona donde se va a formar posteriormente el arco plantar.

Esta condición fisiológica sería normal aproximadamente hasta los cuatro o cinco años, cuando comienza a formarse el arco del niño. Solo debería ser motivo de estudio si hay una asimetría importante en los pies o si produce mucho dolor, fatiga o rigidez al caminar o hacer ejercicio.

¿Cuándo debemos alarmarnos por un dolor óseo?

Hay ciertos tipos de dolor que nos ponen un poco más alerta, como cuando el dolor es mantenido o, por ejemplo, despierta a los pacientes en la noche, o si está asociado a otra sintomatología, como fiebre.

Tratamiento de la displasia de cadera

El tratamiento de esta patología es muy importante porque los problemas en la formación de la articulación de la cadera pueden causar una artrosis de cadera, es decir, que se dañe y se destruya, causando mucho dolor y que se llegue a necesitar de una prótesis en su adultez.